Estrategias en la Ruleta - Biarritz

Estrategia Biarritz

El sistema Biarritz es una estrategia de ruleta bastante antigua. Su nombre lo debe a la ciudad francesa Biarritz. No se sabe exactamente si el sistema fue inventado en esta ciudad o si se llevó a la práctica por primera vez en ella. Consiste en un estudio previo de los resultados de 111 tiradas en la ruleta. Se analizan los números que han salido más veces. Luego se escoge un número y se hace la apuesta base en este número para las próximas 36 tiradas. La apuesta base sigue siendo igual en cada tirada, aunque también puede aumentarse aplicando otras estrategias progresivas.

Qué es el sistema Biarritz

La versión original del juego con Biarritz propone un previo estudio estadístico de la rueda de la ruleta mediante la anotación de los números ganadores. Según dicta la tradición, es necesario omitir 111 tiradas de la bola, apuntando todos los números que han salido. Una determinada parte de los números cae dos veces o más y, sin embargo, algunos números de la rueda no salen ni una sola vez. Precisamente de entre esta mayoría de números que no han salido ganadores aún, el jugador deberá escoger uno para la apuesta. La cifra 111 no es casual, equivale a tres ruedas francesas, ya que son 37 los números que tiene el tambor de la Ruleta francesa, al igual que su versión más tardana, la Ruleta Europea. Así pues, resulta evidente que las raíces históricas del sistema Biarritz están relacionadas con la ruleta francesa, en la cual la anotación de los números ganadores es un elemento tradicional del juego.

La versión más reciente y mejorada de la estrategia ha sido bautizada como Sistema Makarov. El juego en la ruleta según el sistema Makarov se distingue de la estrategia Biarritz porque el jugador invierte menos tiempo antes de empezar a apostar, ya que no analiza 111 tiradas sin participar en ellas. Este planteamiento ha ganado en actualidad con la aparición de los casinos virtuales.

Además, no en todos los casinos convencionales, ni mucho menos, se permite a los usuarios solo observar el juego en la ruleta sin participar ni apostar. No obstante, incluso en aquellas salas en que sí se permite al jugador únicamente poner las fichas sobre la mesa y apuntar los resultados de las tiradas, es necesario que haya otros visitantes jugando en esta mesa de ruleta; forzar al crupier de la ruleta lanzar la bola 111 veces sin que se realicen apuestas puede llegar a ser problemático en muchos de los casinos contemporáneos.

En la estrategia Makarov el número para la apuesta se elige al azar y, a pesar de diferenciarse en el método de selección del número del tambor, en todo el resto los sistemas Biarritz y Makarov son idénticos. Las apuestas se realizan en el campo de juego principal, concretamente en los números (straight up) con un pago de 35 a 1.

Cómo funciona la estrategia Biarritz

El jugador hace una apuesta base por el número de la rueda de la ruleta seleccionado hasta que el número en cuestión no gane o bien se acabe el saldo de juego con 36 apuestas base.

En el primer caso el jugador vence al casino y la ganancia neta en las apuestas básicas se calcula con la fórmula:

Ganancia = (36 – Nx1), en que N es el número de apuestas realizadas o tiradas que se han producido desde el inicio del juego hasta la salida del número.

Evidentemente, la ganancia es igual a cero cuando el número de tiradas es igual a 36 (N=36). Es decir, en los casos en que el número elegido salga la 36 vez, de acuerdo con el saldo de juego se produce empate.

Los casos en que la cifra de tiradas supere las 36 (N=37 y más) son negativos por el jugador dado el balance financiero de dicha estrategia.

El jugador principiante debe entender tal pérdida en las 39 apuestas bases como el desenlace y detener el juego en este momento.

Los jugadores más experimentados continúan jugando, aumentando progresivamente la apuesta según la Estrategia Martingala o D'Alembert. Sin embargo, el desarrollo del juego puede requerir un banco (saldo) de juego de grandes tamaños, especialmente en la primera opción.

El objetivo de aplicar sistemas progresivos (los principios de Martingala o D'Alembert) en el juego de la ruleta según la estrategia Makarov-Biarritz reside en lo siguiente:

Al haber perdido el saldo de 36 apuestas base, el jugador debe duplicar la apuesta por tirada en las siguientes 36 tiradas para que en caso de que salga ganador el número elegido, acabe el juego con un balance positivo.

Acabar el juego con un balance negativo solo es posible en un único escenario: si 72 veces consecutivas no sale en la rueda de la ruleta el número seleccionado.

En este caso, para la continuación del juego progresivo se puede elegir entre dos principios diferentes, el sistema Martingala y el sistema D'Alembert, y, por tanto, entre el crecimiento geométrico o aritmético del tamaño de las apuestas.

En el primer caso, la apuesta actual se duplica y así ocurre en cada una de las 36 tiradas, mientras no se llegue al límite máximo de apuesta en Straight Up para la mesa de ruleta en cuestión.

En cambio, si se continúa según el principio de progresión aritmético, la apuesta se aumenta sumándole una apuesta base en cada una de las 36 tiradas, es decir, después de 72 lanzamientos, durante 36 tiradas más es necesario apostar 3 apuestas base, después durante 36 tiradas apostar 4 apuestas base, después 36 tiradas apostar 5 apuestas base y así sucesivamente. Con esta variante se gasta visiblemente menos dinero, no obstante, en caso de éxito el jugador tan solo recupera una parte del dinero perdido. Como más veces seguidas no salga ganador el número escogido, más tiempo y lanzamientos se necesitará invertir en el juego para compensar las pérdidas después de 72 tiradas fallidas.

Relación de apuesta al saldo en estrategias progresivas

La siguiente tabla muestra el gasto hecho con cada una de las estrategias progresivas en siete casos de aumento de la apuesta:

Número de tiradas

            (36х)/ Total           

Sistema Martingala

(geométrico)

apuesta / saldo

Sistema D'Alembert

(aritmético)

apuesta / saldo

(1)  36 1 36 1 36
(2)  72 2 36+72=108 2 36+72=108
(3)  108 4 108+144=252 3 108+108=216
(4)  144 8 252+288=540 4 216+144=360
(5)  180 16 540+576=1116 5 360+180=520
(6)  216 32 1116+1152=2268 6 520+216=736
(7)  252  64      2268+2304=4572       7          736+252=988       

Cada 36 tiradas en ambos sistemas la apuesta aumenta, sin embargo el crecimiento de la apuesta y de los costos asociados a la estrategia se producen de maneras significativamente distintas.

Además, aumentando la apuesta según el sistema Martingala, por ejemplo, en las mesas de juego reales en la mayoría de los casinos convencionales pero también en los virtuales, ya en el sexto aumento de la apuesta (hasta 32 apuestas base) el jugador se arriesga a superar el máximo del Straight Up.

Pongamos, por ejemplo, que el jugador ha empezado con una apuesta base de 1$ y ha apostado por un número de la rueda que no ha salido ganador ya durante 216 lanzamientos seguidos. Con el sexto aumento de la apuesta, en este caso, en cada una de las siguientes 36 apuestas el jugador debe apostar en Straight up 32$ y en las siguientes 36 aún mas, 64$. No todos los casinos, ni mucho menos, ofrecen a sus jugadores mesas con un margen de apuestas tal que les sirva para el incremento infinito según el sistema Martingala.

Aumentando la apuesta según D'Alembert, rara vez en la práctica el jugador llegará a encontrarse con tal problema de superación de los límites de la mesa, ya que para que esto ocurriera el número elegido tendría que no salir ganador durante mil lanzamientos seguidos.