El juego online en Chile

El Juego en Chile

La industria del juego en Chile se encuentra en pleno proceso de desarrollo. En Chile, un país con más de 17 millones de habitante, el mercado de los juegos de azar está básicamente repartido entre dos empresas, Lotería y Polla Chilena de Beneficencia. El organismo autónomo Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) se encarga de regular el juego en el país.

Son 25 los casinos abiertos a día de hoy en Chile, 18 autorizados a nivel estatal y 7 por concesión municipal. Contabilizando tan solo los 18 casinos regulados por la ley N° 19.995, en 2017 estos aportaron un total de $10.169 millones en impuestos a las arcas del gobierno chileno.

Juegos de casino en Chile

La empresa chilena Lotería organiza juegos como las lotos denominadas Kino, ReKino, Kino 5, Imán o los Boletos de Lotería. La lotería Kino es una de las más populares, se celebra desde 1990 y se sortea dos veces a la semana.

Paralelamente, destaca la casa de juegos de apuestas la Polla Chilena de Beneficencia, tiene más de 80 años de historia y entre sus productos estrella predomina el rival director de Kino, es decir, la Loto, también con dos sorteos semanales; además, ofrece el sorteo Toto 3, el juego Polla Gol para apuestas deportivas y otras variaciones como Polla 4 y Boleto.

En cuanto a los demás juegos de azar, goza de gran popularidad en Chile el bingo, ofrecido en todos casi los casinos y salas de juego legales e incluso promovido por el gobierno chileno. También las máquinas tragaperras, la ruleta, los dados y los juegos de cartas como el póquer y el blackjack son populares en Chile.

La organización de estos juegos está permitido únicamente dentro de los casinos con licencia. Otro sector de la industria del juego presente en el país es el de las apuestas hípica; Chile tiene ocho hipódromos en los cuales se puede apostar también a distancia.

Los juegos de azar y las apuestas online no están permitidos en Chile y, según parece, el Gobierno no prevé la apertura de dicho mercado, por lo que, según dicta la ley, los únicos juegos ofrecidos fuera de los casinos convencionales y en Internet son la lotería nacional y los deportes de que dispone.

Pero a pesar de la estricta prohibición de los juegos online impuesta por la ley del juego de 2005, la red permite a los jugadores chilenos acceder a operadores de juego en línea y estos, motivados por las grandes cantidades de dinero que apuestan los chilenos cada año y por la pasividad de las autoridades del país, hacen caso omiso de la interdicción. La falta de un marco legal claro y el hecho de que últimamente, en un pequeño intento de regular el mercado, incluso se hayan concedido algunas licencias a operadores extranjeros, pero no a locales, deja la industria del juego en Chile en una situación ambigua e indefinida.

Tragamonedas en Chile

Dada la clandestinidad de las tragamonedas en línea en el territorio chileno, resulta difícil afirmar con veracidad cuales son las más populares. Aún así, es posible constatar que a los jugadores chilenos les atraen los juegos más novedosos y de más calidad en cuanto a gráficos, sonidos y jugabilidad. En la lista figuran tales como Alaskan Fishing, Carnaval, Mermaids Millions, Cash Plash 5 Reel, Pure Platinum, Thunderstruck 2, Oriental Fortune, Tomb Raider, Treasure Nile, Voila. Se trata de productos de los desarrolladores de software de juego más importantes de la industria internacionalmente hablando, tales como Microgaming.

Legislación del juego en Chile

Actualmente, el juego en Chile se regula según la ley de juego N° 19.995 aprobada en 2005, que permite los 5 tipos de juego de casino más populares, el bingo, la ruleta, los dados, las máquinas tragamonedas y los juegos de cartas, tales como el póquer y el blackjack, además de la lotería tradicional con las empresas de sorteos de loto y apuestas deportivas Lotería y Polla Chilena de Beneficencia.

Regulación del sector del juego

Desde el año 2005, con la aprobación de la Ley N° 19.995 la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ) es el organismo autónomo con personalidad jurídica y patrimonio propio que ejerce las funciones de supervigilancia y fiscalización para la instalación, administración y explotación de los casinos de juego. Su máximo representante, el denominado superintendente, es nombrado por el presidente de la República de Chile.

La SCJ tiene como objetivo regular la industria de los casinos y promover su desarrollo en tanto que sustentable, eficiente, responsable y transparente, además del cumplimiento de la ley y el pago de los impuestos.

Además, desde el año 2013 la SCJ forma parte de los 19 organismos públicos participantes en el Plan de Acción de la Estrategia Nacional para la Prevención y Combate al Lavado de Activos y al Financiamiento del Terrorismo, ayudando a prevenir tales delitos.

Cómo obtener licencia del juego

Para obtener las licencias necesarias para abrir un casino, el ente solicitante debe demostrar que con dicha actividad incrementaría el turismo y, una vez obtenido el permiso, dispone de 2 años para abrir el casino. Actualmente, las autoridades chilenas ponen a la disposición de la industria del juego un total de 18 licencias, todas ellas con una vigencia de 15 años y posibilidad renovarlas por el mismo periodo. Los impuestos recaudados se reparten a partes iguales entre la región y el municipio.

El futuro del juego en Chile

Las perspectivas del desarrollo de la industria de los juegos de azar y las apuestas en Chile se ven frenadas por la ley, que prohíbe la apertura de un mercado con inmensas oportunidades de crecimiento. Aún así, el deseo irrefrenable de los jugadores chilenos de acceder a los casinos virtuales y poder jugar con dinero real amparados por la legalidad, junto al caso omiso que hacen a la ley los operadores internacionales de juego online, llevó a las autoridades a introducir una pequeña modificación de la ley de juego de 2005 en 2015 y, probablemente, será precedida por otras ampliaciones.

Aunque resulte paradoxal, el hecho de que el mercado del juego de azar online esté aún por construir, ofrece unas perspectivas de desarrollo increíblemente atractivas para las compañías productoras de software y plataformas de juego.